11 cosas que toda mujer debe saber sobre la tiroides

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Se sabe que la tiroides, una pequeña glándula en forma de mariposa ubicada en la parte frontal del cuello, está relacionada con el metabolismo y los cambios de peso, y a menudo es el primer culpable (por error) cuando aumentamos algunas libras no deseadas.

Sin embargo, también regula el funcionamiento del corazón, el cerebro, el hígado y los riñones e influye en el crecimiento de niños y adolescentes, el ciclo menstrual, la fertilidad, la concentración, el estado de ánimo y la salud emocional.

Los dos problemas más comunes relacionados con esta glándula son el hipotiroidismo (cuando funciona mal) y el hipertiroidismo (cuando funciona en exceso), y ambos pueden causar bocio, una inflamación conocida popularmente como 'chat'. Aprenda más sobre esta glándula importante:

1. La tiroides es un pequeño centro de comando

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La asociación entre la tiroides y la fatiga y los kilos de más no ocurre por nada: las hormonas producidas por esta glándula afectan prácticamente a todos los demás órganos y procesos de nuestro cuerpo.

La tiroides es activada por la TSH (hormona estimulante de la tiroides), que es producida y liberada por la glándula pituitaria, también llamada glándula pituitaria. A partir de este estímulo, la tiroides sintetiza y secreta la hormona T4, que se metaboliza a su forma más activa (T3) y viaja a través del cuerpo realizando sus funciones.

2. Las mujeres mayores están más sujetas a problemas de tiroides

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Las mujeres tienen ocho veces más probabilidades de desarrollar problemas de tiroides que los hombres, y este riesgo aumenta después de los 60 años. La disfunción más común es el hipotiroidismo, la reducción de la función tiroidea, que afecta al 10% de las mujeres en mayor o menor medida.

3. Los primeros síntomas pueden pasar desapercibidos

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Los primeros signos de que la tiroides puede estar alterada no son muy específicos: la falta de humor, la debilidad y una cierta lentitud mental pueden confundirse fácilmente con la simple necesidad de descansar.

Sin embargo, si el problema no se detecta y trata, el hipotiroidismo puede aumentar las posibilidades de diabetes tipo 2 o afectar la fertilidad. Por lo tanto, uno debe ser consciente de un cansancio que nunca parece terminar.

4. La menopausia también causa estos síntomas.

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Otra dificultad para diagnosticar el hipotiroidismo es que los síntomas también pueden deberse a cambios hormonales en la menopausia, como irregularidades en el ciclo menstrual. Por lo tanto, en mujeres mayores de 40 años, estas dos condiciones pueden confundirse.

Las mujeres con antecedentes familiares de problemas de tiroides o enfermedades autoinmunes (diabetes tipo 1, enfermedad celíaca, lupus y artritis, por ejemplo) deben ser conscientes de la posibilidad de hipotiroidismo en esta etapa de la vida. Esto se debe a que existe una mayor probabilidad de que el propio cuerpo ataque la tiroides como si fuera un cuerpo extraño.

5. Diferentes médicos proponen diferentes tratamientos.

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El primer paso para diagnosticar un problema de tiroides es evaluar los niveles de TSH del paciente: si esta hormona es demasiado alta, esto puede ser una señal de que el cuerpo ha notado que la tiroides está funcionando menos, por lo que envía más. estímulos para ella.

Los valores de referencia para TSH generalmente varían de 0.5 a 5.0 µIU / mL, variando de acuerdo con el laboratorio de análisis clínico. Por lo tanto, si el resultado de su prueba está dentro de este rango, un endocrinólogo o médico general puede considerar que no necesita tratamiento.

Por otro lado, los médicos que siguen la línea holística o integradora pueden proponer alguna forma de tratamiento si se encuentra dentro de este rango y tiene síntomas. Todo depende de la opinión del profesional y sus características individuales.

6. El tratamiento es para siempre, pero funciona bien.

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Si necesita tratar el hipotiroidismo, tenga en cuenta que probablemente necesitará algún medicamento, como levotiroxina sódica, durante toda su vida. La buena noticia es que el tratamiento generalmente funciona muy bien, y en aproximadamente un mes el paciente ya puede notar una gran diferencia en su salud y disposición.

7. No debemos culpar a la tiroides por todos los problemas de salud

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La disfunción tiroidea en realidad puede causar un estado de ánimo bajo, favorecer el aumento de peso y reducir la libido. Sin embargo, estos síntomas son causados ​​con mayor frecuencia por otras razones, como una deficiencia de vitaminas, una dieta inadecuada o problemas emocionales, respectivamente.

El seguimiento profesional es indispensable para identificar la causa real de estos signos y tratarlos de la manera más eficiente posible.

8. Su dieta puede favorecer la función tiroidea.

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Algunas investigaciones sugieren que comer varias comidas pequeñas durante el día tiene un efecto positivo en el funcionamiento de esta glándula. Esto se debe a que las variaciones en los niveles de insulina causadas por este tipo de dieta pueden ayudar al cuerpo a convertir T4 en T3, que es la forma activa de la hormona tiroidea.

9. Los alimentos ricos en selenio son beneficiosos para la glándula

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El selenio es un mineral esencial para la producción de hormonas tiroideas y protege esta glándula en pacientes que sufren de tiroiditis de Hashimoto (cuando el sistema inmunitario ataca la tiroides). Algunos alimentos ricos en selenio son las nueces de Brasil, los huevos y los frijoles.

10. La prueba del pie sirve para diagnosticar hipotiroidismo.

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Algunos bebés ya nacen con hipotiroidismo, y el diagnóstico temprano es importante para prevenir problemas de desarrollo. Este problema puede detectarse mediante la prueba del pie, que preferiblemente debe hacerse entre el tercer y quinto día de la vida del niño.

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El cansancio interminable, la sensación de debilidad y el aumento de peso aparentemente inexplicable son razones para estar alerta. Del mismo modo, los síntomas como el aumento de la frecuencia cardíaca, el nerviosismo y la pérdida repentina de peso tampoco son normales. Si estos síntomas persisten, debe consultar a un endocrinólogo (o su médico de cabecera) y solicitar pruebas para evaluar su función tiroidea.

Además del hipotiroidismo y el hipertiroidismo, la tiroides puede sufrir inflamación, bultos y cáncer. Cuanto antes se descubran estos problemas, mejores serán los pronósticos para el paciente.

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