5 maneras de ponerse a la defensiva y tener nuevas experiencias

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¿Has pasado por esos momentos en que el deseo de hacer algo te hizo extremadamente feliz, pero pensar en la posible reacción de los demás te hizo renunciar? La situación es común y la mayoría de las veces no nos permitimos temer estar expuestos, lo que aumenta las posibilidades de lastimarse. Entonces nos ponemos a la defensiva.

Pero si bien es más seguro vivir manteniendo todo lo que sucede dentro de nuestras mentes, y exponiendo quiénes somos realmente solo a las personas en las que confiamos, termina perdiendo muchas oportunidades para probar cosas nuevas.

Si está pensando en romper esta barrera y quiere vivir nuevas experiencias, aquí hay cinco consejos para hacerlo y finalmente comenzar a vivir la vida que siempre supo que debería tener.

1. Comienza despacio y pasa tu tiempo

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No tienes que jugar todo lo que sientes y quieres a la vez. Vaya paso a paso hasta que esté 100% cómodo abriendo. Para algunos es más fácil compartir lo que piensan y sienten, mientras que para otros puede llevar un poco más de tiempo, y eso está bien. Para comenzar, publique imágenes e historias sobre usted en las redes sociales, cuénteles a sus confiados cuáles son sus miedos más profundos, escríbase una carta indicando formas de ser más abierto y tome los pasos necesarios para llegar allí. Y no importa lo que decida hacer, confíe en el proceso y no se rinda, incluso si lleva más tiempo.

2. Cree que eres digno de compartir tu historia

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Siempre estamos buscando otras historias que nos hagan sentir conectados con ellas. Esto proporciona algo de comodidad, ya que muestra cosas que pueden nunca haber estado expuestas. Pero si no cree que valga la pena lanzar sus historias, sueños y pasiones al mundo, entonces se está impidiendo conectarse con los demás e incluso brinda consuelo a alguien que necesita escuchar sus pensamientos, fracasos y aspiraciones. Cuando crees que eres digno de apertura, incluso si te hace vulnerable, te permites salir de tu zona de confort incluso cuando no te sientes bajo control, porque a veces esos momentos frágiles son los que nos hacen crecer y crecer. Así es como aprendemos a adaptarnos a los momentos más inquietantes de la vida.

3. Conoce tus debilidades

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Cuando está a punto de probar algo fuera de su zona de confort, es normal tener unos momentos de recaída. Y saber cómo manejarlo es importante. Puedes contarte una historia que solo tú crees, e incluso puedes sentir pena por ti mismo porque no pudiste hacer lo que querías. Le pasa a todos. Pero para superar estos momentos, debe comprender qué está desencadenando estas situaciones. ¿Te detienes porque tienes miedo de lo que pensará la otra persona? ¿Tienes miedo de fallar? Cualquiera sea la razón, averigüe de qué se trata para poder comenzar este diálogo interno y comenzar el proceso de sentirse cómodo con la sensación de incomodidad.

4. Rodéate de seguidores

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Al principio, es natural que haya temor de conectarse con otros o compartir sus perspectivas y planes con aquellos que no forman parte de su círculo de convivencia. Así que comienza por abrir con personas que conoces que te apoyarán a ti y a tus ideas. Dígales algo que tiene miedo de expresar, un sueño que tiene miedo de perseguir o un pensamiento que simplemente no puede contener. Te darán el amor incondicional que buscas, lo que generará un impulso de confianza para que luego puedas expresarte a otros que pueden no conocerte.

5. Permítete sentirte incómodo con malos resultados.

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Incluso cuando existe el coraje de actuar, puede haber momentos en que lo que haces o dices no será bienvenido por otros. Si tienes ganas de esconderte y huir, está bien. Aprende a sentirte incómodo con estas situaciones, permítete vivir estos sentimientos. Al hacerlo, te estás dando el control para enfrentar tus emociones y ansiedades de frente.

Con estas pequeñas actitudes pueden venir cambios importantes en la vida personal y profesional. Lo más importante es conocerse a sí mismo, respetar su propio tiempo de acción, pero no dejar de intentarlo.

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