Demoiselle: la nueva figura en las bodas brasileñas

En Estados Unidos y en algunos países europeos, además de la novia, existe otra figura femenina que destaca por su importancia y tradición en las ceremonias nupciales, la demoiselle.

El nombre proviene del francés y significa “niña”, “doncella” o “libélula” y sirve para designar a la dama de honor adulta o adolescente que acompaña a la novia al altar, ayudándola en todo lo que sea necesario para que esté siempre impecable. Puede ser soltera o más, la novia es quien decide. Otro término de uso común es damas de honor, que se refiere a las damas de honor de la boda.

Esta tradición surgió en la antigüedad a partir de una leyenda según la cual la presencia de otras mujeres vestidas de manera similar a la novia y acompañándola al altar sirvió para confundir a los malos espíritus sobre quién sería realmente la novia, alejando así toda envidia o el mal de ojo. que podría sucederle el día de su boda.

El estilo de la boda define el orden en que las señoritas entran a la iglesia. En algunos casos, ingresan ante la novia con sus respectivas parejas junto con el resto de la procesión, pero también hay ceremonias en las que la dama de honor ingresa justo detrás de la novia sosteniendo su velo, como ocurrió en la boda más comentada de la siglo, el de la princesa Kate Middleton, en el que su hermana Pipa se encargaba de entrar a la iglesia con ella, sujetando y enderezando el velo.

En Brasil, las novias buscan cada vez más nuevas alternativas para transformar el rito tradicional en algo sorprendente, por eso las señoritas comienzan a conquistar espacios en las ceremonias bajo nuevos moldes.

Muchas novias no renuncian a las pequeñas páginas y las damas de honor, que en algunas ceremonias estadounidenses, por ejemplo, son reemplazadas por damas de honor adultas. De hecho, no se puede negar la gracia de ver a los pequeños entrar en la iglesia, pero quien pretenda incluir a las señoritas, madrinas y cuidar a los pequeños, debe estar pendiente de la cantidad de personas que hay en la procesión para no hacerlo. demasiado largo y agotador para los invitados y principalmente para no abarrotar el altar.

El encanto de las señoritas depende del vestuario. Junto con la novia, deben definir los modelos, piropos y colores de los vestidos. Hay casos en los que los colores de los disfraces de las damas adultas son diferentes, pero siempre en tonalidades muy cercanas entre sí. Sin embargo, en la mayoría de los casos los vestidos son del mismo color, diferenciándose sutilmente en el modelo, solo por detalles como tirantes, lazos, cortes y largos para adaptarse a diferentes gustos, pero esto también queda a criterio de la novia.

Los tonos pastel como el melocotón y el rosa son los más utilizados, incluso porque uno de los significados es libélula, pero las novias más atrevidas permiten matices de violeta, rojo e incluso negro.

Las bodas celebradas durante el día y al aire libre se combinan con modelos más cortos o largos y los estampados florales son bienvenidos.

El efecto del tono de las señoritas, sea lo que sea, en contraste con el blanco de la novia, garantiza un efecto super bonito en las fotos del álbum y el blanco siempre destaca.

Tampoco se puede olvidar el ramo de señoritas. Incluso puede parecerse al de la novia, pero siempre debe ser más pequeño.

En cuanto al maquillaje y peinados de las señoritas, la idea es que sean sencillos y no exagerados, ya que en ningún caso pueden llamar más la atención que la novia.

Elegir una o más señoritas es una prueba de cariño, amistad y sobre todo de confianza. Además de ayudar a la novia con todos los preparativos previos a la ceremonia, como organizar la despedida de soltera, la despedida de soltera, elegir y acondicionar el vestido, el peinado y el maquillaje, se encargan de transmitir calma y tranquilidad a la novia durante los momentos. que preceden a la ceremonia, por tanto, cuanto más íntimos sean los elegidos, más fácil será comprender el significado real de esta figura, que va mucho más allá de embellecer la ceremonia.

El cine estadounidense está lleno de referencias sobre el tema, y ​​una de las más conocidas se llama “Vestida para casarse”, una comedia romántica en la que la protagonista interpretada por la bella Katherine Heigl fue dama de honor en 27 bodas diferentes. Sin duda, una forma práctica y divertida de entender mejor el tema y una gran fuente de inspiración para quienes quieran conocer los más variados outfits.

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